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sábado, 31 de enero de 2009

Suikoden IV, Jugando con barquitos.

Japón, 2004
Sistema: PS2
Desarrolladora: Konami

En episodios anteriores... Suikoden III es uno de los RPGs mejor considerados de PS2. Cuando salió Suikoden IV muchos fans se tiraron de los pelos por varios motivos. Ya sé que no es una manera buena de comenzar un post. Tal vez debería mencionar que esta cuarta parte me enganchó más que la tercera y que en mi opinión la supera en el aspecto jugable. Se puede decir que, si Suikoden III reducía la jugabilidad en favor de la densidad argumental, Suikoden IV hace en cierta manera lo contrario.

Suikoden IV nos coloca como un joven grumete que justo acaba de graduarse como soldado en el reino de Razril. Las primeras 2 o 3 horas de juego se encargan de presentarnos a varios personajes principales y a dar comienzo al conflicto entre naciones ineludible en un juego de esta saga. El protagonista es desterrado por un incidente con la runa de turno, que por las circunstancias queda sellada en su mano, y es abandonado en el mar. El mar es el territorio principal del juego, con nuestro barco vamos viajando de isla en isla, reuniendo a los 108 estrellas marca de la casa. Como ya pasó con Zelda Wind Waker, darle al juego un fuerte componente de navegación asegura la decepción de un buen número de seguidores que quieren que todos los juegos sean iguales. A mí me parece un acierto lo de ir destapando partes del mar y descubriendo nuevas islas. Ni los controles del barco son malos ni los encuentros con enemigos son tan excesivos como se suele decir en contra del juego. Está todo perfectamente proporcionado con la extensión del area de mapa.

A pesar del componente de exploración, avanzar en el juego sigue siendo bastante lineal, pero con la sensación de ir progresando en la historia. Es tan simple como reclutar aliados y vencer a los "malos", sin los giros argumentales ni las sorpresas de la entrega anterior. Algo en lo que sí la supera es en los combates, que aunque básicamente son del estilo de los Final Fantasy clásicos es más dinámico y mucho menos limitado que en el los del Suikoden anterior. También hay que decir que no nos encontraremos en grandes dificultades y que los personajes suben de nivel con bastante rapidez. Los creadores de Suikoden III y IV, al contrario que los de juegos como Final Fantasy, no castigan al jugador con combates finales interminables, sino que basan la victoria del jugador en una buena estrategia más que en la paciencia para aguantar golpes, curarse y golpear al enemigo cientos de veces. También está el añadido de las batallas navales, un hundir la flota hecho videojuego bastante divertido, y los duelos uno contra uno de la entrega anterior, pero mejorados.

También he encontrado más efectiva que en Suikoden III la manera de alargar las horas de juego. Una vez tienes el barco que hace la función de cuartel general puedes reunir en él a los demás personajes del juego. Cada uno aporta algo a la empresa, aunque sean minijuegos. Muchos de ellos son seleccionables para combatir, lo que a la fuerza hace que en realidad muchos no aporten nada de interés. También hay otras cosas por completar. Mapas del tesoro, muebles para adornar el barco y otras chorradillas que pueden alargar la vida de un juego que pasado del tirón se hace bastante corto. 20 horas de línea argumental principal es algo que se hace un poco corto en un RPG.

Los personajes realmente carismáticos son pocos, y el protagonista es mudo. Algo acertado teniendo en cuenta el estilo del juego. De hecho en muchas ocasiones tenemos la oportunidad de elegir lo que queremos que haga el protagonista, afectando algo a los acontecimientos. De esta manera incluso podemos finalizar el juego dos veces durante su transcurso.

Tal vez sea poco interesante valorar un juego desde una postura defensiva, o comparándolo con otros juegos. Suikoden IV es un buen juego de rol, original en algunos aspectos y un poco flojo en otros. Los juegos de la saga Suikoden son como piezas de una crónica más grande, y cada uno parece que aporta ingredientes diferentes. Suikoden IV es uno de los pocos RPG's que se ambienta totalmente en territorio marítimo, y aunque no sea un juego redondo y tenga sus carencias, su singularidad hace que valga la pena. Desde luego, un juego que me ha tenido enganchado hasta el punto de acabármelo en 2 semanas tiene algo de mérito para mí. Y cuando digo acabándomelo me refiero a reclutar a los 108 personajes.

7/10

lunes, 5 de enero de 2009

Suikoden III. Guerreros del cielo y la tierra

幻想水滸伝 III Gensou Suikoden III
Japón, 2002
Sistema: PS2
Desarrolladora: Konami

Suikoden es la saga de rol por excelencia de Konami. Basada libremente en la novela china Shui Hu Zhuan, sobre las hazañas de 108 guerreros forajidos durante la era de la dinastía Song. Así, el rasgo que caracteriza esta saga es la formación de una resistencia contra un imperio enemigo, en la que tenemos que reunir a 108 "estrellas", personajes reclutables durante el juego. Suikoden III es una de las entregas más aclamadas, junto a las incursiones en Play Station 1, tal vez acentuado por ser la única en no aparecer en territorio europeo en unos primeros años de la consola con cierta sequía rolera.

Suikoden III narra un conflicto en un territorio disputado por varios bandos. Por un lado, el imperio de Harmonia al norte, y por el otro las tribus autóctonas y el reino de Zexen. Estos últimos tendrán que olvidar sus rencillas y formar una alianza para contrarrestar el ataque de los invasores, 15 años después de lo sucedido en Suikoden II. Cuando digo que el juego narra una historia no podía haber elegido mejor verbo, ya que adopta un estilo de novela "río", con varias tramas paralelas sin un protagonista claro. La técnica elegida es algo llamado "trinity drive", dándonos entre tres protagonistas (Hugo, Chris y Geddoe) con sus historias propias. Tendremos que ver lo que le sucede a cada uno de estos tres personajes, viendo diferentes puntos de vista del conflicto. Lo que en ciertos momentos vemos, luego cambia de significado al verlo desde un punto de vista diferente. Más tarde también se añade un cuarto punto de vista, el de Thomas, cuyo castillo sirve como cuartel general para la resistencia.

Antes de afrontar la batalla final podemos ir completando la lista de 108 "estrellas". Algunas se unen automáticamente en la historia, otras las vamos buscando por el continente, e incluso se añaden las de los personajes enemigos, aunque no pasen a formar parte de nuestro equipo. La mayor parte de los personajes encontrados pueden elegirse en combate, otros sirven como apoyo y otros nos ayudan de alguna otra manera o sirven como minijuego dentro del castillo. El castillo es otro punto del que hablar. Es un gran escenario donde podemos hacer varias cosas, desde mejorar a nuestros personajes a simplemente pasar el rato jugando a minijuegos. También tenemos la opción de adornarlo con objetos que vamos reuniendo en la aventura. Todo esta implementación de un entorno personalizado y libre entra un poco tarde en el juego, cuando normalmente se está más por ver el desenlace de la trama que por conseguir jarrones o ver todas las conversaciones de los personajes en los baños termales. Hay mucha información de este tipo que sólo aquellos con mucho tiempo tendrán ganas de explorar.


La música de la intro está simiri

Como juego, a veces da la sensación que se han querido meter muchas cosas para hacerlo abierto a los jugadores, pero por otro lado la historia condiciona mucho el juego. Por ejemplo, aparte de las batallas normales existen los combates en plan campo de batalla. Aparte de tener algunas reglas discutibles, como eso de no poder controlar lo que hace cada personaje, su aparición es casi anecdótica hasta las dos o tres últimas. No es que haya pocas, es que las que hay apenas nos dejan jugar y se quedan en un vehículo para la historia. Es como los típicos combates en los que tienes que perder para que la historia continúe. De estos últimos tambien hay muchos en Suikoden III, tantos que uno se pregunta cuánto de juego hay y cuánto de narración interactiva. También, los combates normales son a menudo frustrantes. No tanto por la dificultad como por su limitada libertad. Tenemos un grupo de seis personajes puestos en parejas, y dentro del combate asignamos acciones a sólo uno de ellos, dejando al otro a su bola. Muchas veces dentro de un combate los personajes hacen lo que les da la gana. Menos mal que no son excesivamente difíciles y son bastante rápidos.

Otro punto flojo son las mazmorras o zonas que no sean pueblos, simples zonas donde ir de A a B, con algunos combates aleatorios por medio. Algunas de ellas las recorreremos varias veces, sobretodo antes de conseguir la habilidad de teletransporte.

Por lo que he dicho hasta aquí, puede parecer que Suikoden III es un juego mediocre, en contra de la fama que le precede. Todo lo contrario, aún con sus carencias a nivel jugable, su gran historia, sus personajes carismáticos y su estilo "más grande que la vida" consiguen entusiasmar al espect... jugador. Los 108 personajes son perfectamente diferenciables, y más de la mitad tienen un carisma destacable. Los gráficos sin muchos alardes tienen una estética anime que entra bien por los ojos. El punto flojo es la música, que aún siendo correcta se hace repetitiva.

Resumiendo, Suikoden III es uno de los mejores títulos roleros de la PS2, pero con ciertos peros. Cierto es que la historia es de lo mejor que podemos encontrar, con epicidad y carisma a partes iguales, pero la parte jugable te deja a medias la mitad de las veces. Quedó inédito en Europa, pero no es difícil ni caro de encontrar en versión NTSC, por lo que no hay excusa para no hacerse con este "must have" de PS2.

8/10

sábado, 3 de enero de 2009

Rompiendo varias lanzas.

Después de terminarme el Suikoden III, me he puesto manos a la obra con Suikoden IV, el vilipendiado, el odiado por los fans acérrimos de las tres primeras entregas. Y con 4 horas de juego hechas... me está gustando mucho. Lo que a veces me lleva a pensar si no seré capaz de tragarme cualquier cosa mientras sea un RPG. También me entusiasmé bastante con juegos como Eternal Ring. Pero oye, que comence hace tiempo Magna Carta y lo dejé ahí a medias muerto de risa. Y es que muchas veces el criterio que se sigue para calificar un juego de malo o flojo es que no cumpla unas expectativas personales, muchas veces condicionadas por unas preferencias subjetivas, que se acentúan sobre todo en títulos pertenecientes a sagas
que intentan hacer algo diferente a las partes anteriores. Por una parte se exige originalidad en los juegos y se critican las formulas repetidas, pero por otra se condena la experimentación en aspectos que con el tiempo comienzan a dar signos de estancarse (el caso de los cambios hechos en sagas consagradas con Resident Evil 4 o Final Fantasy XII). En fin, este párrafo que a nadie importa viene a introducir mi opinión reivindicativa de tres juegos conocidos por lo general como ovejas negras dentro de sus sagas.

- Zelda II: The Adventure of Link.

Pese a que Miyamoto es tal vez lo más cercano a un ser divino que hay en el mundo de los videojuegos y que en general los responsables de los Zelda aparecidos hasta ahora nunca han defraudado (corramos un túpido velo sobre las entregas del CD-i), a estos genios no hacen más que cuestionarle todo lo que hacen con intenciones de probar cosas nuevas (que si el Wind Waker tenía gráficos infantiles, que si un Zelda en primera persona se cargaría la (ja-ja) esencia...). De hecho siempre ha habido Zeldas con rasgos un poco apartados de las mecánicas generales: Wind Waker, Majora's Mask... y Zelda II, que es precisamente el segundo título de Zelda, ejemplo de segunda parte "diferente" habitual en NES (Final Fantasy II, Castlevania 2...). Lo más llamativo es el cambio de perspectiva de aerea a lateral, también usada más tarde en RPG's aparecidos en NES como Battle of Olimpus, Faxanadu o Ys III. Vale, la perspectiva lateral no le queda tan bien como la aera, pero Zelda II no es absoluto un mal juego, sigue teniendo buenas mazmorras, un desarrollo más en plan "viaje", tiene más personajes con los que hablar que el anterior y un curioso sistema de combates semi-aleatorios... Lo dicho, que Zelda II no fue malo, sólo diferente. Por cierto, fans fanáticos, dejad de lloriquear porque el próximo Zelda tal vez tenga la opción de jugarse en primera persona. Los de Nintendo saben lo que hacen.

- Super Mario Bros 2.

Podría ponerme a hablar de cómo Doki Doki Panic se convirtió en SMB 2, pero a estas alturas sería tan aburrido como hablar de cómo Bison, Balrog y Vega intercambiaron sus nombres. En realidad tampoco es que se considere generalmente SMB 2 como un juego malo, pero sí como de lo peor de la saga. El caso es que a mí si me dan a elegir entre The Lost Levels o el Super Mario Bros 2 que vimos en occidente me quedo con este último. Tal vez influya el factor nostalgia, por ser uno de los pocos juegos que poseí en NES en su momento, pero me sigue pareciendo un juego muy divertido, con una mecánica original y no tan continuísta como el Super Mario Bros 2 original. Muchos de los que hoy reniegan de este Super Mario Bros 2 "falso" sólo lo hacen por cuestiones puristas. Además, era el único juego que permitía a los chavales de la época sentirse princesa por un día con la excusa de que planeaba.

- Silent Hill 4: The Room

Saltamos mucho en el tiempo con este ejemplar. Lo único que se le puede achacar a SH 4 es haber aparecido como cuarta entrega de la saga en vez de un spin-off o directamente un juego independiente como iba a ser en un principio. El juego comenzó como algo que no tenía nada que ver, pero que se acabó metiendo en la saga, y eso es algo que se nota: el pueblo maldito no tiene la misma presencia que en los demás, ni siquiera hay la misma dualidad entre mundo real y el "otherworld". Pero de ahí a decir que es un mal juego hay mucho trecho. No hay ningún elemento fallido en SH: The room, si acaso el hecho de repetir escenarios... que de todos modos presentan alicientes nuevos. SH: The Room tiene algunos de los momentos más terroríficos de la saga y un apartado artístico igual de bueno o mejor que el de la tal vez excesivamente continuista entrega anterior.

Y eso es todo por ahora. Es tan sólo mi opinión, opinión que tal vez pierda credibilidad si digo que me gustaron los Castlevania de la Nintendo 64. La moraleja es, criticad un juego sólo cuando lo hayáis probado, preferiblemente si es algo más de 2 horas, 5 si se trata de un RPG. Sólo entonces podréis decir que Devil May Cry 2 es tan insulso como se dice. Que te guste un juego por lo general odiado no te convierte en un paria. Dicho esto, tan sólo temo el día en que pruebe el Unlimited Saga y me guste.