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sábado, 10 de enero de 2009

Devil Summoner: Raidou Kuzunoha vs. The Soulless Army

Japón, 2006
Sistema: PS2
Desarrolladora: Atlus

Devil Summoner es otra de las ramificaciones del universo Shin Megami Tensei, que ya cuenta con cuatro entregas, dos de ellas en PlayStation 2, la última de ellas aparecida hace nada. Los de Atlus con este juego y con Persona 4 demuestran ser de los que mejor están aprovechando los últimos días de vida de esta consola.

Raidou Kuzunoha vs. The Soulless Army es el tercer episodio de la saga. Al contrario que los demás titulos de Shin Megaten, está ambientada en el pasado, concretamente en el año 20 de la era Taisho, alrededor de los años 20 de nuestro calendario. Lo curioso para quien sepa algo de historia japonesa es que la era Taisho no duró más de 15 años, lo que marca aún más la sensación de que la saga Megaten se compone de varios universos y realidades alternativas.

El protagonista es el 14º de la saga de los Raidou Kuzunoha. Puedes ponerle el nombre que quieras, pero "Raidou Kuzunoha" es el título que se gana como protector de la capital. Su naturaleza de invocador de demonios es secreta y trabaja como ayudante del detective Narumi. La nueva misión de nuestro heroe comienza con una chica que huye de casa y nos pide que acabemos con su vida. A partir de su desaparición a manos de unos extraños soldados de rojo comienza la aventura. De forma episódica, cual serial, Raidou va siguiendo varias pistas y accediendo cada vez más a diferentes barrios de la ciudad. También le acompaña Gouto, un gato que en realidad es su intermediario con sus superiores, y que durante el juego se dedica a explicar algunas partes o guiar al protagonista. Nuestra labor como detectives nos llevan a destapar una conspiración en la sombra con todos los ingredientes para una mezcla explosiva: ¡demonios!¡soldados!¡coches que hablan!¡Rasputín!¡Robots gigantes!¡dioses destructores!¡Viajes en el tiempo!



La mecánica del juego es más lineal de lo normal dentro de la saga Megami Tensei. No hay muchas cosas que hacer a parte de ir siguiendo la trama y superando los distintos combates, que esta vez no son por turnos, sino que podemos controlar al protagonista. También, al igual que en la saga original, podemos cazar demonios que luego nos pueden ayudar en el combate. Hay que decir que este sistema no es tan bueno como el combate de turnos de juegos como Lucifer's Call, y al final básicamente nos limitaremos a arrear el botón x como posesos. Los demonios también pueden ayudarnos durante la investigación con habilidades como las de volar, leer la mente, "enfriar" los ánimos de la gente... Los escenarios acaban siendo bastante limitados, pero acordes con la duración del juego.



DS: RKVTSA es uno de los juegos más flojos de la franquicia de Atlus. No es para nada malo, pero está lejos de la genialidad de juegos como Lucifer's Call. Tiene una simple pero buena historia, un gran apartado musical y artístico (como siempre, música de Shoji Meguro + diseños de Kazuma Kaneko) y unos personajes carismáticos. La ambientación del juego es perfecta. Las calles de la ciudad son de lo más realista que puede encontrarse en un juego de PS2: coches, el tranvía, transeuntes que pasean y que no tienen por qué hablar contigo... ademas de otros toques ambientales puramente japoneses, como los templos o los baños públicos, donde tiene lugar una de las escenas más divertidas del juego. Después de acabárselo ya no hay mucho que hacer, no hay ese componente de exploración de otros juegos, y los extras son demasiado insulsos como para invertir mucho más tiempo. Pero de todos modos, al final deja satisfecho, con la sensación de haber jugado un juego diferente a los demás y que debería convencer a los más escépticos de que los videojuegos son una forma de arte.

4/5

martes, 1 de julio de 2008

Shin Megami Tensei: Digital Devil Saga 1 y 2


a.k.a. Avatar Tuner
Japón, 2004-2005

En Japón, Shin Megami Tensei es la franquícia de rol más popular por detras de Dragon Quest y Final Fantasy (por ese orden). Desde hace poco más de un par de años hemos podido disfrutar poco a poco de sus juegos en ps2: Lucifer's Call, las dos entregas de Digital Devil Saga, el tal vez inferior Devil Summoner y, por último, Persona 3, del cual ya se prepara otra secuela para la misma consola.

Como la mayoría de sagas de RPG, no siguen una historia ni poseen unos personajes que permanezcan de una entrega a otra. Hay pocas ocasiones, como la que nos ocupa, que se continúe la historia de una manera tan clara. Sin embargo, siempre hay presente un mismo tema, el fin del mundo y el comienzo de una nueva realidad, donde los protagonistas tienen que luchar en un mundo post-apocalíptico e incluso pueden decidir la creación de un nuevo mundo. También suelen haber varias referencias a la política y la religión, ya sea cristiana, budista, hindú...

Las dos entregas de Digital Devil Saga son parte de una gran historia y a la vez son dos juegos diferentes, y el motivo va más allá de la simple multiplicación de beneficios. Nos encontramos con un punto de partida muy interesante, encarnamos a Serph, líder de un grupo de mercenarios llamado Embryon, una de las seis tribus que puebla un mundo devastado que conocemos como The Junkyard (el vertedero). En una más de sus trifulcas territoriales entre tribus, algo deslumbrante cae del cielo y de pronto todos los habitantes del vertedero adquieren la capacidad de transformarse en demonios, subir niveles y personalizar sus habilidades de combate. También desarrollan unas ansias incontrolables de devorar a sus rivales. Cuando se ha desvanecido el humo, los miembros del Embryon descubren que lo que ha caído del cielo es una chica de apariencia humana, Sera. Luego, en el cuartel, descubren que su presencia y su voz al cantar refrenan sus nuevos instintos y, más tarde, mientras va avanzando la trama, también descubren que comienzan a aflorar en ellos sentimientos humanos que antes no tenían, uno diferente
según el personaje, y también recuerdos de algo que podría ser una existencia anterior, y que se corresponde al mundo que como jugadores conocemos.

El vertedero parece estar regido por un edificio central en forma de torre (estos de Atlus tienen una fijación curiosa por los edificios de miles de pisos) en el que una especie de computadora central o deidad llamada Angel convoca a todas las tribus y les ordena luchar entre ellas y devorarse las unas a las otras hasta que sólo quede una, que alcanzará el Nirvana. Esta es la línea argumental central y en su final encontraremos la inflexión que dará comienzo a la segunda parte, donde la trama da un giro total. Tampoco conviene que destripe mucho del argumento
de la segunda parte, porque está ligado con el final de la primera, así que sólo diré que el Nirvana prometido en la primera parte es un juego totalmente distinto, excepto en su mecánica.

Digital Devil Saga nos cuenta una historia de mundos dentro de mundos, con un hilo narrativo adictivo y unos personajes muy especiales y bien desarrollados que hacen que te intereses por
ellos. Es una de las historias con más profundidad que podemos encontrar en un videojuego y por ello merece la pena recorrer ambas entregas.

La inconfundible jugabilidad de la saga está ahí: endiabladas mazmorras con trampas tales como puertas de una sola dirección, suelos que te envían al piso de abajo, y otros actos de sadismo por parte de los programadores. Y que conste que esto no es una queja, sino todo lo contrario, las mazmorras pican mucho y animan a no detenerse hasta completarlas hasta el último rincón. La mayoría de mapeados de la saga Shin Megami Tensei son dignos de recordar. Los combates son aleatorios y muy abundantes, pero como son muy dinámicos y no pierden el tiempo en
animaciones espectaculares no llegan a cansar. Además, su sistema basado en turnos que se ganan o se pierden en función de hacer ataques críticos y atacar a los puntos débiles los hace muy adictivos. Hay que planear bien las estrategias porque aquí no vale darle coger la opción de atacar contínuamente. Lo demás es ganar experiencia, subir niveles como un loco o adquirir nuevas habilidades mediante un sistema de mantras, que en la segunda parte incluso
mejora con algo parecido al sistema de esferas de Final Fantasy X, pero simplificado.

En la segunda parte se introducen nuevos elementos al sistema de combate, como un modo berserk que le añade interés a las batallas. El apartado artístico es impecable y tiene los rasgos distintivos de la saga. Los inconfundibles diseñor de Kazuma Kaneko y la banda sonora de Shoji Meguro convierten a los diferentes Shin Megami Tensei en obras de arte con personalidad propia.

Tal vez el juego está por debajo de SMT: Lucifer's Call, es algo más lineal y más límitado, pero cuenta con una historia y narración más sólida. Si Digital Devil Saga no es uno de los mejores juegos de rol de ps2, es porque antes ya existía SMT: Lucifer's Call.

8/10